En la sesión, Alejandro Ortiz presentó la figura de Julio Zadik como un referente clave de la fotografía moderna en Guatemala, destacando cómo su obra en blanco y negro ayudó a construir una imagen visual del país desde una mirada depurada y contemplativa. Se habló de su vínculo temprano con la impresión y la circulación de imágenes a través del negocio familiar, y de cómo ese contexto influyó en su interés por representar paisajes, naturaleza y arquitectura desde una perspectiva moderna. También se mencionó su reconocimiento temprano en Guatemala y la forma en que su trabajo dialogaba con otros artistas y fotógrafos de su época.
La conversación se centró en sus obsesiones visuales, como el lago de Atitlán, las plantas, las formas arquitectónicas y los objetos cotidianos vistos desde ángulos experimentales. Se discutió su trabajo en color, presentado recientemente en una exposición, como una faceta menos conocida que plantea una nueva lectura de su obra, más libre y menos controlada que su fotografía monocromática. Entre anécdotas, se mencionó su atención casi obsesiva al detalle y se reflexionó sobre cómo su legado sigue construyéndose a partir del archivo, las exposiciones actuales y las interpretaciones de nuevas generaciones.










