Vica explicó las diferencias en los calendarios de moda y la reputación de la Semana de la Moda de Nueva York, señalando que esta última se percibe como menos importante, pero sigue siendo una fuente de inspiración cultural. Vica discutió cómo la moda en Nueva York se ha vuelto «demasiado limpia, nítida y estéril» debido a un enfoque excesivo en el buen gusto, llevando a colecciones «intercambiables» y «reductoras».










