En esta sesión hablamos sobre el sketchbook como una herramienta central para el proceso creativo, tanto en lo profesional como en lo personal. Se discutió cómo el hábito de bocetar a diario ayuda a resolver problemas de diseño, a pensar con mayor claridad y a construir una conexión más directa entre la mente y la mano. También se abordó el miedo a la hoja en blanco y la obsesión por hacerlo “bonito”, destacando la importancia de empezar sin expectativas y permitir el error como parte del aprendizaje.
Además, reflexionamos sobre cómo el bocetaje en papel genera decisiones más conscientes que trabajar directamente en digital, y cómo un sketchbook se convierte en un archivo personal de ideas, procesos y evolución. Se compartieron tips para integrar el dibujo en la rutina diaria y romper bloqueos creativos, así como experiencias donde los bocetos fueron clave para orientar proyectos con clientes. Cerramos con la idea de trabajar en un proyecto continuo y preparar, para la próxima sesión, una conversación más profunda sobre procesos creativos.










