En la sesión, los participantes compartieron intereses musicales y reflexiones sobre el arte, partiendo de un documental de The Beatles que abrió una conversación sobre el éxito y el control creativo. Hablaron de cómo hoy la fama y la relevancia artística están mediadas por redes sociales y ritmos acelerados de producción, y de cómo la inteligencia artificial plantea nuevas preguntas sobre el futuro del arte y las profesiones creativas. También intercambiaron hallazgos musicales, desde anécdotas sobre John Lennon hasta descubrimientos sobre Herb Alpert, la Bossa Nova y las diferencias emocionales entre blues y jazz.
La charla se expandió hacia la danza, los festivales y la escena musical local, con reflexiones sobre infraestructura cultural en Guatemala y la dificultad de acceder a conciertos internacionales. Virhoe compartió su visión del metal como subcultura política y performativa, mientras que Isabela destacó la importancia del mundo interno del artista para entender su obra. La sesión cerró con una idea clave: el arte se sostiene en un equilibrio entre técnica y emoción, entre contexto histórico y experiencia personal, recordando que crear y disfrutar arte es, ante todo, una práctica sensorial y crítica.










